Guía de seguridad solar para expertos
Guía de seguridad solar para expertos
Guía de seguridad solar para expertos

Durante los meses de verano, es posible que estés planeando pasar tiempo al aire libre con tu familia y amigos. Pero antes de salir al sol, hay que tomar algunas precauciones para proteger tu piel.
El peligro más inmediato de pasar tiempo al sol son las quemaduras solares. Sin embargo, la exposición al sol también puede aumentar el riesgo de cáncer de piel, que, según la Academia Americana de Dermatología, es el tipo de cáncer más frecuente en Estados Unidos. De hecho, uno de cada cinco estadounidenses desarrollará cáncer de piel a lo largo de su vida, y cada hora muere una persona por melanoma, la forma más mortal de cáncer de piel.
Como dermatólogo certificado, estoy aquí para ayudarles a usted y a su familia a comprender mejor qué pueden hacer para prevenir los daños en la piel y el cáncer de piel, y para protegerse del sol.
¿Cuáles son los peligros de exponerse demasiado al sol?
Aunque las actividades al aire libre tienen muchos beneficios, estar al aire libre nos expone al sol, por lo que es importante conocer los riesgos. La luz solar incluye rayos ultravioleta (UV) invisibles. Cuando estos rayos llegan a la piel, reaccionan con el ADN provocando quemaduras solares y daños en la piel, y con una sustancia química llamada melanina que da lugar al bronceado. Sí, el bronceado es un signo de daño cutáneo. El riesgo de daño aumenta con la cantidad (por ejemplo, cuánto tiempo) y la intensidad de la exposición (por ejemplo, la hora del día) al sol. Las personas de cualquier color de piel corren el riesgo de sufrir daños solares, y los rayos del sol pueden causar daños incluso en días frescos y nublados.
Hay dos tipos de rayos UV que debe conocer:
- Los rayos UVA atraviesan fácilmente la capa de ozono de la Tierra, por lo que son la forma más común de exposición al sol. Los rayos UVA hacen que nuestra piel envejezca y se arrugue, además de contribuir al cáncer de piel.
- Los rayos UV B suponen una menor exposición al sol que los UVA, pero son más intensos. Los rayos UVB provocan quemaduras solares, cataratas (opacidad del cristalino del ojo) y afectan a nuestro sistema inmunitario. Estos tipos de rayos también contribuyen al cáncer de piel.
Les digo a mis pacientes que sigan unas cuantas reglas básicas a la hora de mantener la piel sana y protegida de la exposición al sol:
- Busca la sombra. Los rayos del sol son más intensos entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde. Una buena regla general: si tu sombra es más corta que tú, es hora de buscar la sombra.
- Cúbrete bien. Cuando puedas, lleva ropa protectora, como una camiseta ligera de manga larga, pantalones, un sombrero de ala ancha y gafas de sol con protección UV. No te olvides de los labios. Usa un bálsamo labial con un factor de protección solar (FPS) de 30 o superior, ya que los labios se queman con facilidad y a menudo se pasan por alto. Esto es doblemente importante en el caso de los bebés y los niños, cuya piel es más sensible al sol.
- Usa protector solar. Elige un protector solar de amplio espectro y resistente al agua con un FPS de 30 o superior. «De amplio espectro» significa que protege tanto contra los rayos UVA como contra los UVB. Aplícalo generosamente antes de salir al aire libre y sigue las instrucciones de la etiqueta en cuanto al tiempo de espera (algunos protectores solares necesitan unos 15 minutos para absorberse antes de la exposición al sol). La mayoría de los adultos necesitan aproximadamente una onza, más o menos la cantidad que cabe en un vaso de chupito, para cubrir completamente la piel expuesta. Vuelve a aplicarlo al menos cada dos horas, y antes si has estado nadando, sudando o secándote con una toalla.
- Evita las camas solares. Las camas solares y las lámparas solares emiten grandes cantidades de rayos UV y se asocian a un mayor riesgo de cáncer de piel, incluido el melanoma.
En septiembre de 2021, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) publicó una propuesta de orden que actualizaría los requisitos reglamentarios de los productos de protección solar más comunes que se venden en Estados Unidos. ¿Qué significa esto para el público?
En la orden propuesta por la FDA se pedía a los fabricantes de protectores solares que facilitaran más datos sobre la seguridad de varios ingredientes de los protectores solares, que llevan años utilizándose en Estados Unidos. En concreto, la FDA quiere averiguar hasta qué punto nuestra piel absorbe determinados ingredientes de los protectores solares y si la absorción de estos ingredientes tiene efectos sobre nuestra piel y nuestro organismo.
En su propuesta de orden, la FDA clasifica dos ingredientes de los protectores solares como "generalmente reconocidos como seguros y eficaces" (GRASE): el dióxido de titanio y el óxido de zinc. La FDA también propone que otros dos ingredientes de los protectores solares no sean GRASE: el PABA y el salicilato de trolamina. Pero no se preocupe. No encontrará ninguno de estos ingredientes en los protectores solares que se venden legalmente en Estados Unidos. La FDA también pidió más datos de seguridad sobre 12 ingredientes antes de emitir una determinación final sobre su clasificación:
- Ingredientes utilizados habitualmente en Estados Unidos: ensulizol, octisalato, homosalato, octocrileno, octinoxato, oxibenzona, avobenzona.
- Ingredientes de uso poco frecuente en Estados Unidos: cinoxato, dioxibenzona, meradimato, padimato O, sulisobenzona.
Aunque la FDA está solicitando más datos sobre estos 12 ingredientes, es importante señalar que no ha afirmado que sean peligrosos. Además, la FDA confirma la eficacia de los protectores solares como una de las medidas más importantes para proteger la piel del sol. De hecho, la FDA recomienda a la población que siga respetando las pautas de protección solar, lo que incluye buscar la sombra, llevar ropa, gorros y gafas de sol, y utilizar protectores solares de amplio espectro con un FPS de 30 o superior.
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¿Cómo sé si utilizo el protector solar adecuado?
Hay una gran variedad de protectores solares con distintos ingredientes y niveles de protección a disposición de los consumidores. Pero para proteger tu piel de los rayos nocivos del sol, asegúrate de usar siempre un protector solar que ofrezca lo siguiente:
- FPS 30 (o superior)
- Protección de amplio espectro (UVA/UVB)
- Resistente al agua (si es necesario)
Asegúrese de buscar un protector solar que le proporcione estos tres beneficios. Es posible que en algunos productos aparezcan las palabras "amplio espectro" o "UVA/UVB". Los estudios demuestran que su uso diario puede reducir el riesgo de cáncer de piel y los signos de envejecimiento prematuro, como las arrugas y las manchas de la edad.
NOTA SOBRE LOS PRODUCTOS SIN COLORANTES: Los medicamentos y suplementos sin colorantes son una gran opción para las personas que prefieren o necesitan productos sin colorantes, como las alérgicas, sensibles o con preferencias personales. Es importante destacar que tanto los productos con colorantes como los que no los tienen se rigen por las mismas normas rigurosas de seguridad y calidad. Si no está seguro de cuál es el más adecuado para usted o su familia, hable con su farmacéutico o profesional sanitario. Ellos pueden ayudarle a elegir la opción que mejor se adapte a sus necesidades.
¿Qué deben tener en cuenta los padres al aplicar protector solar a los niños pequeños?
En el caso de los bebés menores de seis meses, la sombra y la ropa deberían ser suficientes. Vístalos con ropa ligera de manga larga, pantalones, un sombrero de ala ancha y gafas de sol, y manténgalos alejados de la luz solar directa durante las horas de mayor intensidad. Si no hay sombra ni ropa protectora disponible, está bien aplicar una pequeña cantidad de protector solar en las zonas expuestas, como la cara y el dorso de las manos. Además, esté atento a los signos de sobrecalentamiento, ya que los bebés pueden calentarse demasiado rápidamente cuando hace calor.
Para bebés y niños pequeños a partir de los seis meses, es seguro utilizar un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) de 30 o superior. Las fórmulas que contienen óxido de zinc o dióxido de titanio suelen ser la opción más suave para la piel sensible. Aunque lleven protector solar, mantén a los más pequeños a la sombra y con ropa que proteja del sol siempre que puedas.
Referencias:
- http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2005/09/30/AR2005093001998.html
- http://www.mayoclinic.com/health/drug-information/DR602285/DSECTION=precautions-
- http://www.drugs.com/drug-interactions/multivitamin.html
- http://www.naturemade.com/resource-center/articles-and-videos/immune-health/timing-your-vitamins
- http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/druginfo/natural/912.html
- http://ods.od.nih.gov/factsheets/VitaminA-HealthProfessional/
- http://www.prevention.com/food/healthy-eating-tips/your-breakfast-giving-you-cancer
- http://ods.od.nih.gov/factsheets/Iron-HealthProfessional/
- http://www.ag.ndsu.edu/pubs/yf/foods/fn1607.pdf
- http://www.fda.gov/Food/DietarySupplements/UsingDietarySupplements/ucm110567.htm
Consejos para un uso seguro
Conclusiones sobre salud cardiaca
Si tu bebé tiene menos de un año y se quema con el sol, llama inmediatamente a su pediatra. En el caso de los niños mayores, ponte en contacto con el pediatra si observas ampollas, dolor o fiebre.
* Menores de 3 años: una pequeña cantidad del tamaño de un grano de arroz
* De 3 a 6 años en adelante: una cantidad del tamaño de un guisante
Supervise el cepillado para que no se lo traguen.
