Un sueño sano es importante para el crecimiento y el desarrollo físico, intelectual y social de los niños. El rendimiento escolar, deportivo y doméstico puede verse influido por los patrones de sueño del niño. Además, los niños que duermen poco tienen más probabilidades de ser obesos. Por lo tanto, es muy importante ayudar a los niños a dormir la cantidad y la calidad de sueño que necesitan. Determinar la causa del problema de sueño de un niño puede ser complicado y puede incluir desde trastornos emocionales hasta pesadillas, problemas respiratorios, dolores de estómago, afecciones médicas o problemas de comportamiento.
Fomentar un sueño saludable en los niños
Fomentar un sueño saludable en los niños
Fomentar un sueño saludable en los niños

Un sueño sano es importante para el crecimiento y el desarrollo físico, intelectual y social de los niños. El rendimiento escolar, deportivo y doméstico puede verse influido por los patrones de sueño del niño. Además, los niños que duermen poco tienen más probabilidades de ser obesos. Por lo tanto, es muy importante ayudar a los niños a dormir la cantidad y la calidad de sueño que necesitan. Determinar la causa del problema de sueño de un niño puede ser complicado y puede incluir desde trastornos emocionales hasta pesadillas, problemas respiratorios, dolores de estómago, afecciones médicas o problemas de comportamiento.
Obtener el diagnóstico correcto: El diario del sueño
La Academia Americana de Pediatría estima que los problemas de sueño afectan al 25-50 % de los niños y al 40 % de los adolescentes.
El primer paso para ayudar a descubrir la causa del problema de sueño de un niño es llevar un diario detallado del sueño* durante dos semanas. El diario del sueño debe incluir estos diez puntos importantes de información cada día:
- Hora en que el niño se fue a la cama
- Hora en que el niño se durmió
- Despertares/acontecimientos durante la noche (¿mojarse en la cama? ¿ronquidos?)
- Hora en que el niño se despierta
- Horario de comidas
- Siestas diurnas
- Calidad percibida del sueño
- Grado de alerta o somnolencia durante el día
- Tensiones médicas o psicológicas
- Problemas de comportamiento
Un diario del sueño ayudará a su médico de cabecera a averiguar qué puede estar causando el insomnio y si puede ser útil o no consultar a otro médico (como un especialista en comportamiento, respiratorio o gastrointestinal).
Tenga en cuenta que los niños suelen experimentar los síntomas de la falta de sueño de forma diferente a los adultos. Por ejemplo, los adultos que no duermen lo suficiente suelen quejarse de sentirse somnolientos o lentos, mientras que los niños pueden volverse hiperactivos o irritables cuando están fatigados. Los problemas respiratorios como la apnea del sueño sólo suelen darse en adultos con sobrepeso u obesidad; sin embargo, los niños con peso normal suelen padecer apnea del sueño.
Al igual que los adultos, cada niño puede necesitar dormir más o menos horas que la media, dependiendo de su predisposición genética. Sin embargo, los CDC recomiendan el siguiente número de horas de sueño diario para niños de diferentes edades:
- Bebés: 16-18 horas al día.
- Niños pequeños (1-2 años): 11-14 horas
- Niños en edad preescolar (3-5 años): 10-13 horas
- Edad escolar (6-12 años): 9-12 horas
- Adolescentes (13-18 años): 8-10 horas
Actualización importante: paracetamol
Qué hacer y qué no hacer para dormir bien
Para la mayoría de los niños que no tienen una afección médica subyacente como causa de su insomnio, existen varias estrategias que pueden ser útiles para volver a conciliar el sueño:
DO:
- Ejercicio diario - Los CDC recomiendan 60 minutos de actividad física al día para niños y adolescentes. Sin este nivel de actividad, los niños pueden tener dificultades para desahogarse y conciliar el sueño.
- Comer alimentos de calidad: una dieta rica en proteínas magras, lácteos, frutas, verduras, grasas saludables y carbohidratos complejos puede ayudar a regular los niveles hormonales, los hábitos intestinales y mejorar el bienestar físico y psicológico de niños y adolescentes.
- Limitar el tiempo frente a la pantalla y el envío de mensajes de texto: a la mayoría de los padres les cuesta reducir el uso que hacen sus hijos de los medios digitales, especialmente antes de acostarse. Sin embargo, laAcademia Americana de Pediatría ( ) establece una relación clara entre el uso de pantallas antes de acostarse y una menor duración del sueño, un retraso en la conciliación del sueño y una mala calidad del mismo, debido a que la luz azul suprime la melatonina. Sus directrices actualizadas van más allá de los estrictos límites horarios e instan a las familias a crear planes personalizados de uso de los medios que den prioridad a no utilizar pantallas al menos una hora antes de acostarse para proteger el sueño, la concentración y la salud en general.
- Sigue una rutina: acostarte y levantarte siempre a la misma hora ayuda al cuerpo a adquirir un ritmo de sueño regular. Acostarse a diferentes horas tiene un efecto similar al jet lag.
- Reserva el dormitorio para dormir: tener un televisor en el dormitorio invita a distraerse. Mantener un ritual de sueño en el que se asocie la cama únicamente con el momento de dormir (en lugar de ver la televisión, jugar a videojuegos, leer libros, etc.) puede ayudar a entrenar al cuerpo para que se duerma más rápido una vez en la cama.
NO LO HAGAS:
- Tomar cafeína. La cafeína (sobre todo antes de acostarse) puede contribuir al insomnio. Las "bebidas energéticas" que contienen altos niveles de cafeína pueden ser especialmente peligrosas para los adolescentes y, en raras ocasiones, se han asociado a muertes relacionadas con el corazón.
- Come justo antes de acostarte. Las comidas nocturnas pueden aumentar el riesgo de reflujo gastroesofágico (ERGE) o acidez estomacal. Acostarse inmediatamente después de comer puede favorecer que el contenido ácido del estómago suba al esófago, provocando una dolorosa sensación de ardor e interrumpiendo el sueño.
- Utilice los medicamentos de venta libre para el resfriado y la gripe como somníferos para los niños. Los medicamentos de venta libre para el resfriado y la gripe de uso nocturno pueden provocar somnolencia como efecto secundario de uno de sus principios activos (difenhidramina). Sin embargo, no es adecuado administrar a un niño sano un medicamento combinado para el resfriado y la gripe, y estos medicamentos no deben utilizarse en niños menores de 4 años con síntomas de resfriado/gripe. Estos medicamentos pueden tener efectos secundarios no deseados, y es mejor reservarlos para tratar los síntomas reales del resfriado y la gripe. La FDA ha aprobado el uso de difenhidramina sola para la "sedación nocturna leve" en niños mayores de 12 años. Sin embargo, se trata de un tratamiento de último recurso porque puede causar somnolencia que se prolonga durante el día, afectando al rendimiento escolar y deportivo y a otros efectos no deseados. En algunos niños, la difenhidramina puede provocar hiperactividad.
- Dé a su hijo los somníferos que le han recetado. El intercambio de recetas debe evitarse en cualquier circunstancia, pero es especialmente importante en el caso de los niños. La dosificación de ciertos medicamentos por parte de un adulto puede dañar o incluso poner en peligro la vida de un niño. No comparta nunca sus medicamentos con otras personas. Pregunte a un profesional sanitario si su hijo podría beneficiarse de la medicación recetada para dormir.
NOTA SOBRE LOS PRODUCTOS SIN COLORANTES: Los medicamentos y suplementos sin colorantes son una gran opción para las personas que prefieren o necesitan productos sin colorantes, como las alérgicas, sensibles o con preferencias personales. Es importante destacar que tanto los productos con colorantes como los que no los tienen se rigen por las mismas normas rigurosas de seguridad y calidad. Si no está seguro de cuál es el más adecuado para usted o su familia, hable con su farmacéutico o profesional sanitario. Ellos pueden ayudarle a elegir la opción que mejor se adapte a sus necesidades.
Por qué es importante dormir
El sueño es una de las partes más importantes de la rutina diaria de un niño. Favorece el crecimiento, el aprendizaje y el bienestar emocional, al igual que una buena alimentación y la actividad física.
- Mentes agudas y equilibrio emocional
Cuando los niños y adolescentes duermen lo suficiente, su cerebro organiza la información nueva, fortalece la memoria y regula las emociones. Un descanso de calidad ayuda al aprendizaje y la concentración, la resolución de problemas y la confianza. Sin embargo, dormir poco puede dificultar la concentración y contribuir a la ansiedad o los cambios de humor. - Inmunidad fuerte y salud a largo plazo
Mientras los niños duermen, el cuerpo trabaja para reparar las células y fortalecer el sistema inmunológico para combatir las infecciones. La privación continua del sueño puede causar inflamación y aumentar el riesgo de padecer enfermedades crónicas como diabetes y enfermedades cardíacas.
- Cerebros sanos durante la adolescencia
La adolescencia es una etapa crítica para el desarrollo del cerebro, en la que el sueño favorece una estructura cerebral sana y una conectividad relacionada con una mejor atención, memoria y toma de decisiones.
Una rutina de sueño constante ayuda a los niños y adolescentes a mantenerse concentrados, sentirse bien y desarrollar un cuerpo y una mente más fuertes para toda la vida.
Cuándo llamar al médico
Si cree que su hijo puede tener una afección médica que le cause problemas para dormir, es importante que consulte a un profesional sanitario. La enfermedad por reflujo (ardor de estómago), el asma, la anemia, la apnea del sueño (debido a amígdalas grandes o a una obstrucción parcial de las vías respiratorias), los efectos secundarios de los medicamentos, las pesadillas, las fobias (a la oscuridad y a los monstruos en los niños más pequeños) y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad son causas bastante comunes de los problemas para dormir.
Si los problemas de sueño de su hijo empiezan a afectar a su rendimiento escolar o a su capacidad para practicar deporte, puede ser señal de que necesita ayuda profesional.
El insomnio en presencia de fiebre alta, dolor abdominal o torácico, rigidez en el cuello, dolores de cabeza, vómitos o convulsiones debe ser evaluado por un profesional sanitario. Las dificultades respiratorias que no responden a los medicamentos para el asma constituyen una emergencia médica y requieren atención inmediata.
Siguiendo estrictamente las recomendaciones sobre el sueño, y posiblemente con la ayuda de los profesionales médicos adecuados (que pueden revisar los diarios de sueño para confirmar la causa del insomnio), los padres pueden estar seguros de que el sueño de sus hijos puede volver a la normalidad.
Referencias:
- http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2005/09/30/AR2005093001998.html
- http://www.mayoclinic.com/health/drug-information/DR602285/DSECTION=precautions-
- http://www.drugs.com/drug-interactions/multivitamin.html
- http://www.naturemade.com/resource-center/articles-and-videos/immune-health/timing-your-vitamins
- http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/druginfo/natural/912.html
- http://ods.od.nih.gov/factsheets/VitaminA-HealthProfessional/
- http://www.prevention.com/food/healthy-eating-tips/your-breakfast-giving-you-cancer
- http://ods.od.nih.gov/factsheets/Iron-HealthProfessional/
- http://www.ag.ndsu.edu/pubs/yf/foods/fn1607.pdf
- http://www.fda.gov/Food/DietarySupplements/UsingDietarySupplements/ucm110567.htm
Consejos para un uso seguro
Conclusiones sobre salud cardiaca
Preguntas frecuentes (FAQ)
* Menores de 3 años: una pequeña cantidad del tamaño de un grano de arroz
* De 3 a 6 años en adelante: una cantidad del tamaño de un guisante
Supervisa el cepillado para que no se lo traguen.
